La ASOCIACIÓN CULTURAL ESCUELA LAICA DE VALLADOLID fue creada en el año 2005 por un grupo de padres y madres de alumn@s, profesor@s y personas ligadas al mundo de la enseñanza, aunque abierta a cualquiera que comparta los fines de la Asociación: lograr que la religión como adoctrinamiento salga de la escuela pública ya que las convicciones religiosas pertenecen al ámbito privado y no pueden tener cabida en un sistema educativo sufragado con fondos públicos.

La existencia de la asignatura de religión como dogma, la presencia de simbología religiosa en las aulas, la obligación de pronunciarse en las matrículas sobre las preferencias ideológicas (cuestión que vulnera el derecho constitucional de cualquier persona a no revelar su ideología ni sus creencias), y otras situaciones que -en la actualidad- tienen que ver con este asunto, son algunos de los aspectos en los que centra su actividad esta Asociación.

Respecto a la asignatura de religión (de cualquier religión), reivindicamos que debe salir de la escuela pública o al menos del horario lectivo, ya que el derecho de quienes deseen una educación religiosa puede cumplirse perfectamente en otros ámbitos (parroquias, sinagogas, etc.), y no debe comportar una obligación o una privación de derechos para l@s demás, que ven reducido el horario escolar dedicado a materias curriculares y en muchas ocasiones son sometid@s a una “alternativa” que suele ser una especie de castigo o, en el mejor de los casos, una pérdida de tiempo.

La existencia de la asignatura de religión propicia que a l@s niñ@s se les separe desde los tres años en función de las ideologías y creencias de sus padres/madres, cuando la escuela debería ser un ámbito de integración y no de segregación.

Por otro lado, el profesorado que imparte esta asignatura es nombrado por las correspondientes confesiones religiosas, sin someterse a oposición alguna que mida sus méritos y capacidad como el resto de profesor@s, y también pueden ser retirad@s de la misma forma, lo que demuestra que esta asignatura no es más que una catequesis dogmática que pretende un adoctrinamiento fundamentalista en el que con mucha frecuencia se inculcan valores sexistas y represores. Sin embargo est@s catequistas están pagad@s con fondos públicos, suponiendo millones de euros.

Respecto a la existencia en las aulas de simbología religiosa (principalmente crucifijos), numerosas resoluciones de la figura del Defensor del Pueblo de diversas comunidades autónomas (incluido el Procurador del Común de Castilla y León) establecen que debe ser eliminada ya que identifican a cuantas personas tienen derecho a permanecer en un lugar sin respetar la diversidad.

Tod@s l@s expert@s coinciden en que la presencia de estos símbolos vulnera derechos fundamentales, constitucionalmente reconocidos, como la libertad de conciencia y la igualdad entre las personas. Las instituciones y lugares públicos son laicos por definición. En particular los centros públicos de enseñanza deben ser un lugar en el que se sientan cómod@s tanto los creyentes de las diversas religiones como l@s no creyentes, pues quienes acuden son alumn@s y ciudadan@s, no feligreses.

Otro asunto que la ASOCIACIÓN CULTURAL ESCUELA LAICA DE VALLADOLID ha abordado es el de las matrículas, en las que con frecuencia se incluye un apartado obligando a los padres/madres (en primaria) o a l@s alumn@s (en secundaria) a elegir si quieren o no la asignatura de religión. Esta fórmula ha sido declarada ilegal por diversas resoluciones y sentencias judiciales por cuanto obliga a hacer pública una opción de carácter ideológico pese a que el artículo 16.2 de la Constitución ampara el derecho a no manifestar la ideología, la religión o las creencias personales.

La legislación vigente indica que las clases de religión “se impartirán a los niños cuyos padres así lo soliciten” (Orden de 3 de Noviembre de 1993 del Ministerio de Educación y ciencia, publicada en el B.O.E de 11 de Noviembre), y que “los padres manifestarán voluntariamente su deseo de cursar (l@s alumn@s) las enseñanzas de religión” (Real Decreto 2438/1994 de 16 de Diciembre).

Por tanto, los padres/madres que no quieran religión para sus hij@s no pueden ser obligad@s a realizar declaración alguna de que no la quieren, por lo que ningún impreso que se facilite a todos los padres/madres (como la matrícula u otro anexo) puede contener apartados en los que deban manifestar su opinión por una determinada religión o por ninguna de ellas, ya que solamente l@s que opten por dar religión deben manifestarlo, sin que l@s demás se vean en la obligación de elegir ninguna opción. Por ello la única fórmula válida es que, mientras la “asignatura” de religión permanezca en las aulas, sea solicitada por quien lo desee en un documento separado de la matrícula y solicitado expresamente por quien desee rellenarlo.

En otro orden de cosas tambien velamos porque los libros de texto y otros materiales de consulta de otras áreas o asignaturas respeten el principio de neutralidad y no contribuyan al adoctrinamiento, al sectarismo, y a la segregación. Por todo lo anterior, ESCUELA LAICA propugna que el estado no financie con fondos públicos ningún tipo de adoctrinamiento religioso, que se aborde el fenómeno religioso desde un punto de vista científico-cultural y no doctrinal, y que se forme al alumnado en valores humanistas y universales, en la pluralidad y en el respeto a los derechos humanos y democráticos, en un ámbito en el que deben primar los aspectos que unan a las personas y no las que los separen.

La ASOCIACIÓN CULTURAL ESCUELA LAICA, para desarrollar estos objetivos, lleva a cabo acciones informativas, reivindicativas, jurídicas, y de apoyo, en situaciones en las que se produzca alguna vulneración de derechos que tengan relación con su ámbito de actuación. También coordina acciones comunes, en otros ámbitos sociales y territoriales, con otras organizaciones laicas que comparten sus fines.