Precauciones al tener una llanta ponchada

Algunos pasan por un verdadero problema al pincharse un neumático, surgen comentarios como “qué buen hombre, ni siquiera sabe cambiar una llanta” o el popular “tenía que ser mujer”. Este problema no tiene nada que ver con los ejemplos anteriores; no saber realizar un cambio ahora, es algo común. Aunque, este inconveniente es cada vez menor, por la calidad de las ruedas.

Reemplazar un neumático no es tan complicado, teniendo los elementos necesarios y siendo cuidadosos, es algo que no quita demasiado tiempo. Hay algunas consideraciones que siempre deben tenerse presentes, podría evitarles sustos y accidentes.

Precauciones al cambiar una llanta

El lugar: nunca se detenga en medio del tráfico para hacerlo. Conduzca hasta un área segura, es preferible dañar la rueda que causar un accidente; podría ser fatal. Este tipo de contratiempos da un subidón de adrenalina o estrés, mejor actuar con calma y rápido. En caso de estar en una autopista, es preciso ir hasta el arcén.

Neumático viejo: si la llanta de repuesto se mantiene demasiado tiempo sin ser utilizada, es probable que se pudra. Eso la debilita y le causa grietas, y en ese estado ya no es de utilidad; colocarla lo dejaría en la misma circunstancia o peor. Llamar una grúa sería lo más pertinente, si no tiene manera de repararlo.

Mantener el repuesto en uso como neumático normal: no siempre sucede, pero algunos fabricantes al incluir la llanta auxiliar usan uno pequeño. Eso es con el fin de que solo es un asistente que permite llegar al taller más cercano; no son adecuados para el uso normal y si es del tamaño adecuado, igualmente es bueno ir al taller tan pronto como sea posible.

El neumático de reemplazo tiende a tener menos desgaste de los que lleva puestos siempre, incluir uno nuevo podría originar un desbalance y atentar contra su seguridad o empeorar el rendimiento del vehículo. Si compra una llanta del tamaño requerido, al rotar los 4 en uso incluya el de repuesto; de esta forma no habrá problemas al incorporarlo.

Cambios en pendientes: ni de subida o de bajada; es recomendable en lo posible que se haga en un terreno plano. De lo contrario, al colocar el gato, el coche corre el riesgo de desestabilizarse y caer.

Estas recomendaciones son aplicables para todo tipo de vehículos, no obstante en un todoterreno es más peligroso por la diferencia de tamaño y peso; para ellos hasta su gato es especial, conocido como Farm Jack. Todas estas acciones mal ejecutadas son causantes de averías; por suerte, entrando a www.desguacesde4x4.com serán mucho más sencillas y económicas de solventar.