Vacaciones en Mallorca

Cuando mi suegra se marchó a vivir a Mallorca nunca pensé que se lo agradecería tanto, no solo por tenerla relativamente lejos (que eso se agradece) si no porque tendría la oportunidad de conocer la isla con los gastos mínimos. Todos los que vivimos en la península deseamos que llegue el buen tiempo para poder disfrutar de unos días de relax aunque sea con la suegra. Todos buscamos el lugar adecuado para pasar unos días de sol y playa que nos llenen de energía para poder con el resto del año.

Así que imaginaros poder viajar a Mallorca de vacaciones sin tener que pagar nada más que el viaje, pues un verdadero lujo tal y como están las cosas, los gastos mínimos y la colaboración con la comida, así da gusto viajar.
Mallorca es una isla pequeña, sorprendentemente pequeña, pero con mucho encanto, la catedral es preciosa, una de las más bonitas que yo haya visto nunca y las playas son estupendas para pasar unos buenos días. Llama la atención la cantidad de turistas alemanes que hay en la isla, hasta tienen sus propios bares y calles dedicadas a su ocio en exclusiva, más o menos como ocurre en Benidorm.

Uno de los sitios más bonitos que he podido conocer en esta ocasión ha sido el Monasterio de la Virgen de Lluc. Una virgen muy pequeña de las que todos los mallorquines son devotos, una virgen milagrosa que atrae a miles de peregrinos al año. Aunque la subida al monasterio algo pesada por la cantidad de curvas que transcurren por el camino y la poca visibilidad que hay en ellas, también la afluencia de ciclistas subiendo al monasterio hacen un poco tedioso la llagada al lugar.
Mallorca tiene un clima muy parecido al de la península, no obstante no hace tanto frio como en Madrid o Castilla la Mancha y como la temporada alta comienza tras la Semana Santa pues no se hace pesado el invierno. Un lugar maravilloso para ir de vacaciones, un lugar genial en el que vivir, un lugar de ensueño para pasar unos días de descanso en familia.

Viajar a Mallorca no cuesta más de 100€ si compras los billetes con la suficiente antelación y como se tarda tan poco en llegar, se puede perfectamente hacer escapadas de fin de semana, un paraíso al alcance de cualquiera de nosotros del que deberíamos de disfrutar mucho más.